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lunes, 5 de enero de 2015

Tarea de proyección cultural de la biblioteca escolar. Trascender el marco estrictamente escolar y conectar al alumnado con la realidad cultural que le rodea

La biblioteca escolar como agente socializador genera dinámicas de relación y colaboración dentro de la comunidad educativa pero también con el entorno donde está ubicado el centro. Dinámicas que fomentan la interacción y la participación, facilitan la cohesión social, y promueven en nuestro alumnado valores democráticos tan importantes como la convivència y la cooperación interpersonal y comunitaria. 

Así pues la biblioteca escolar promueve la interacción y la participación considerando diferentes escenarios. Y lo hace para desarrollar  contextos culturales participativos que generen experiencias no únicamente formativas, sino también de sociabilidad.

Esta función socializadora de la biblioteca escolar puede articularse no solo a través de la realización de programas de extensión cultural o de actuación compensatoria, sino también abrazando una visión más amplia de las posibilidades que disponemos para poder conectar la vida escolar con la realidad social y cultural del entorno.

Esta es una tarea de proyección cultural que trasciende el marco estrictamente escolar, y permite conectar al alumnado con el contexto cultural que le rodea. Actuar de puente facilitador y agente conector desde la escuela,  Pero no podemos olvidar que  aunque el entorno inmediato  sea rico en propuestas e iniciativas, éstas no resultarán efectivas dentro del contexto escolar si no hay una clara voluntad de implicación de la comunidad educativa y del equipo docente. 

En este sentido quien establece los vínculos de relación y participación con el entorno es el centro educativo, no la biblioteca por ella misma, La biblioteca lo realiza desde la voluntad del centro, es el mismo centro quien le otorga esta responsabilidad. La biblioteca es utilizada como un instrumento catalizador y al mismo tiempo dinamizador de estos vínculos, 

Es por eso que la biblioteca escolar en este ámbito puede desarrollar una tarea de coordinación docente que permita planificar y organizar de forma estable las acciones que generan vínculos con el entorno en el ámbito cultural y de fomento de la lectura.

Así pues las bibliotecas escolares son agentes claves para permitir que los centros educativos establezcan vínculos de colaboración o cooperación con las instituciones culturales y los programas municipales que tienen una relación con la lectura. 

El modelo de participación se vincula al establecimiento de zonas  de cooperacion bajo proyectos especificos impulsados por las entidades educativas o culturales del mismo territorio que tienen capacidad de generar y proponer propuestas colaborativas con las diversas entidades socioculturales y educativas del entorno como pueden ser los otros centros educativos de la zona, el Ayuntamiento, los Centros de Profesorado o las bibliotecas públicas.


martes, 28 de octubre de 2014

La biblioteca escolar es una cuestión de valor ético y social vinculada al modelo de persona y sociedad que aspiramos

La organización de los recursos de una biblioteca escolar ha de garantizar dos cosas: la localización de un documento concreto y el hallazgo de materiales específicos de lectura.

Esta segunda cuestión resulta imprescindible para un concepto de biblioteca escolar fundamentado en su función mediadora. 

La biblioteca escolar no es un simple intermediario de información. Es mucho mas. Es un agente mediador desde el prisma educativo porqué actua con intencionalidad. Provocadondo e incitando...  para despertar intereses, neutralizar la desgana cognitiva y alentar la curiosidad intelectual de nuestro alumnado. 

Esta es la finalidad ultima de todo lo que hacemos (las acciones de la biblioteca)... Finalidad que conecta de forma directa con lo que es la médula del proyecto educativo de nuestros centros. Nos referimos  al  modelo de persona y sociedad que aspiramos. Es por esta razón que la biblioteca escolar de forma incuestionable es una cuestión de valor ético y social. 

En este contexto la biblioteca como centro de recursos debe iniciar cambios en su modelo de gestión bibliotecaria. La biblioteca no puede mantenerse a la espera como hasta ahora. Ha de activarse. No puede actuar como contenedor o depósito aunque esta visión garantice el orden y la localización exacta de los materiales.

Se precisa incorporar fórmulas nuevas para organizar y presentar los materiales dentro del espacio físico de la biblioteca.  La sobredosis informativa ha llevado a las generaciones actuales a incorporar prácticas culturales e informacionales diferentes. La mayor parte de nuestro alumnado está acomodado en la actitud de aquel que sólo mira y recibe. Cuesta dar el paso hacia el hallazgo personal si no hay un impulso inicial que lo provoque. 

Como centro de recursos, la finalidad no es filtrar, distribuir y comunicar recursos. Esto es la tarea, La tarea de generar servivios de información pero realizados con finalidad educativa. Desde la conciencia plena que con ello estamos contribuyendo en gran manera a la formación de nuestro alumnado. Se trata de desempeñar un papel proactivo.

Por esta razón este tipo de servicios bibliotecarios son acciones mediadoras. Del mimo modo que lo son las actividades y los programas. La biblioteca escolar va mas allá de ser solo un centro de recursos porqué todo lo que hace está matizado por el prisma educativo.

Es un agente escolar porqué su función formadora asi lo indica. La finalidad ultima es despertar el interés por la lectura a las personas que conforman nuestra comunidad educativa.  Acercar los lectores a los libros o los libros a las personas, representa su tarea básica.  Para conseguirlo la biblioteca escolar ha de ser un ente vivo no solo un recurso fisico. 

miércoles, 5 de febrero de 2014

¿Por qué fomentar la cultura de la participación y la colaboración? La dinámica social y relacional es una actitud de gran importancia educativa intrínseca a la biblioteca escolar

La biblioteca escolar no es una institución por ella misma, sino un agente escolar que rige sus acciones bajo premisas educativas. Así pues, ¿qué intención esconden las acciones de interacción y participación? La BECREA es utilizada en la escuela como un recurso educativo en diversos ámbitos, y el social es uno de ellos.

Las acciones de interacción y participación no pueden ser solo una estrategia para captar “usuarios”, resulta ser una de las funciones que asume la BECREA dentro del centro escolar. En este sentido las acciones derivadas de esta cuestión deben contemplarse también en  su plan de trabajo anual tanto si son presenciales como si utilizan la web social.

Consideramos que el fomento de la interacción y la participación responde a la función de la biblioteca escolar de actuar como agente socializador, generador de experiencias de vida comunitaria y participación ciudadana. Las bibliotecas escolares son por excelencia “lugares” de encuentro, espacios pensados y diseñados para que estén siempre “abiertos” a la comunidad educativa. El entorno virtual ahora nos permite poder expandir las acciones presenciales y desarrollar con más instrumentos esta función socializadora.

Tanto en el entorno presencial como en el uso de la web social, la BECREA ha de buscar la comunicación y la interacción con el alumnado, el profesorado, las familias u otras bibliotecas o centros. Pero no buscando la comunicación y la interacción solo para promocionar servicios y programas, sino considerando que estas acciones responden de forma fundamental a una voluntad expresa de fomentar la cultura de la colaboración.

Para la biblioteca escolar facilitar la interacción es un medio para generar la participación dentro de la comunidad educativa. Y desde la participación crear en el centro escolar contextos para compartir experiencias lectoras y poder trabajar juntos en proyectos específicos. Todo ello con la finalidad última de generar sentido de comunidad y pertenencia, y a la vez desarrollar experiencias tanto personales como colectivas de fraternidad y vida ciudadana.

Esto afecta a todos los miembros de la comunidad educativa desde el alumnado y sus familias pasando por el profesorado y el personal administrativo del centro. Y acontece en todos los tiempos, el lectivo y el no lectivo, y en todos los espacios, el presencial y el virtual. En este sentido, nuestro objetivo es desarrollar contextos culturales participativos que generen experiencias no únicamente formativas, sino también de sociabilidad a través de la colaboración.

Las bibliotecas escolares de forma tradicional ya han ido desarrollado esta función en el centro escolar desde diversos ámbitos como premisa constante y presente en su quehacer cotidiano. La dinámica social y relacional es una actitud intrínseca a la biblioteca escolar.

Tampoco debemos olvidar otro aspecto clave vinculado a esta función social.  En una sociedad en la que abundan las desigualdades, las bibliotecas escolares son un factor de compensación social, al posibilitar el acceso a los recursos informativos y culturales a quienes carecen de ellos, procurando así paliar la brecha digital y social.

Así pues podemos y deberíamos liderar en el centro educativo un ámbito social que abogue por el compromiso en la prevención de la exclusión social y en la compensación educativa, esta cuestión ha estado presente siempre en nuestras acciones. La biblioteca escolar puede coordinar la intervención en este ámbito preferentemente con las familias, con responsables de programas de apoyo y acompañamiento escolar y bibliotecarios públicos.

Texto extraído del Capítulo 7:
Nuevas dinámicas para la biblioteca escolar en la sociedad red (DR5.pdf) (PDF / 20539,57Kb)
Documento de referencia número 5 para bibliotecas escolares. Junta de Andalucía. Consejería de Eduación, Cultura y Deporte.