viernes, 18 de julio de 2014

Prácticas pedagógicas innovadoras que consideran el sentido del aprendizaje escolar en el centro de la acción educativa

Aula de ... El sentido del aprendizaje hoy. Monográfico de la revista "Aula de innovación educativa". Núm.232. Junio 2014. Graó.

Este artículo sitúa el monográfico en el marco del fenómeno del desdibujamiento del sentido de la educación y del aprendizaje escolar. Se señalan algunas manifestaciones e implicaciones de este fenómeno y se presentan cuatro tendencias generales, presentes en las cuatro contribuciones del monográfico, subyacentes en algunas prácticas pedagógicas innovadoras que sitúan la preocupación del sentido del aprendizaje escolar en el centro de la acción educativa

En este artículo, presentamos una práctica de aula en la que podemos introducir situaciones de aprendizaje que conlleven tareas enmarcadas en contextos cercanos al alumnado. Partimos de las nuevas posibilidades comunicativas que nos ofrecen las tecnologías. La experiencia pretende introducir una nueva construcción discursiva, la textualidad digital, a partir de la creación y gestión de una ciudad utilizando el juego Simcity.

En este artículo, se describe una experiencia que tiene como finalidad desarrollar itinerarios personalizados de aprendizaje en el entorno escolar. Consideramos que es una buena forma de captar los intereses del alumnado para personalizar su currículo y conseguir, de este modo, promover la motivación de los niños y niñas, dando un nuevo sentido al aprendizaje escolar. Se refuerza la construcción de una identidad sólida que mejora la capacidad y disposición para aprender del alumnado.

Y tú, ¿qué puedes explicarnos?: Cómo hacer emerger los saberes informales Rosa Maria Balsells Font, Ramon Francolí Martínez, David Vilalta Murillo

No solo se aprende en la escuela. Este artículo presenta una práctica en la que todo el mundo tiene un rol destacado en el proceso de enseñanza-aprendizaje, donde podemos poner a disposición de los demás aquello que sabemos o hemos aprendido fuera y dentro del ámbito escolar. Estos procesos de transferencia de conocimientos generan identidad de aprendiz, y predisponen a hacerlo a lo largo de la vida. Asimismo, si el centro educativo se organiza basándose en estos principios, se inician procesos cualitativos de mejora institucional.

La realidad socioeducativa que estamos viviendo implica la necesidad de reflexionar sobre las dimensiones espaciotemporales en que se producen los procesos de aprendizaje. Una mirada holística de la educación, según la lógica actual del conocimiento en red, obliga a contemplar una educación a lo largo y ancho de la vida, ampliando ambas dimensiones en la búsqueda de itinerarios formativos personalizados.

jueves, 10 de julio de 2014

Las bibliotecas de piedra, tal como las hemos conocido, deberían convertirse en el anclaje de las digitales

La biblioteca en temps mutants por Toni Sala en la revista "El Núvol"


Toni Sala en este articulo de opinión nos da respuesta a la pregunta: ¿Cómo es que las bibliotecas físicas, tal como las hemos entendido hasta ahora, no se han convertido ya en ruinas sino que vemos que se mantienen y que incluso prosperan?

"Por un lado, porque cuanto más incorporeidad más cuerpo se necesita. No hay espíritu sin cuerpo: el espíritu pide siempre una vuelve material. Pero más allá de esto, porque no se nos transformen en ruinas, deberán verlas venir y adaptarse a un nuevo mundo y a unos tiempos bárbaros - en el sentido de diferentes y difíciles de entender. 

Las bibliotecas de piedra, tal como las hemos conocido, deberían convertirse en el anclaje de las digitales. No por las actividades que puedan hacer alrededor de los libros, que también - la biblioteca de Alejandría tenía un museo, jardines, incluso un pequeño zoológico; otras bibliotecas han tenido laboratorios, y todo suma, pero todo esto es periférico -, sino, al contrario, para que se mantenga lo que hay en el corazón mismo de los libros. 

Las bibliotecas deberán batallar para no convertirse en una máquina más, deberán batallar por su libertad, como se ha tenido que hacer siempre. Al contrario de lo que podría parecer, las bibliotecas, hoy, tendrían que haberse vuelto más importantes, como salvaguardas del alma de los libros, y el trabajo de los bibliotecarios más esencial, porque personifica la esencia de estos libros. Siempre han tenido una responsabilidad grande, y las responsabilidades se ponen a prueba en los momentos de cambio. 

Los sumerios hablaban de los catalogadores de libros como los "ordenadores del universo." Hoy el grueso de la catalogación la hacen los ordenadores eléctricos, pero la dirección de estos ordenadores, el alma, la humanización de estos libros infinitos, necesitará la aportación de los bibliotecarios. En las altas instancias estatales, pero sobre todo en los pueblos y en los barrios y en el contacto directo con los lectores. Como intermediadores, deben cumplir dos funciones, una consecuencia de la otra: elegirlos (suministrando los mismos), y garantizar la libertad del usuario respecto a los libros. 

¿Como se hace esto, cómo se abren y se mantienen abiertas las vías a la libertad? Se ha hecho muy famoso últimamente un verso de Margarit que dice "La libertad es una librería". El verso está bien, pero la libertad la define mejor una biblioteca. Son bibliotecas, lo que periódicamente queman los represores: a Nínive y en Alejandría, en Berlín y en Sarajevo, el Quijote y Farenheit 451. Poco o mucho la librería se mueve por intereses comerciales, y eso quiere decir que allí el lector tiene la última palabra, y debe salir satisfecho. En una biblioteca pública, en cambio, los libros se mueven por intereses que si no son humanistas tampoco son comunitarios, y el humanismo no es más que la libertad. 

Hay maneras más sutiles de cercar la libertad, además de censurar o quemar libros. Una de las más habituales en tiempos de cambios es el ahogamiento por exceso. La multiplicación de libros gracias a internet ha tenido un efecto parecido al que debía conllevar la invención de la imprenta. Apenas un cuarto de siglo después de que la primera imprenta comenzara a funcionar, un impresor y humanista de Venecia, Girolamo Squarciafico, ya fijarse en la paradoja de que "los libros en abundancia hacen menos estudiosos a los hombres."  

miércoles, 11 de junio de 2014

El desarrollo del lector social en Educación Secundaria. Despertar el interés por la lectura desde la biblioteca del instituto

En los centros de Educación Secundaria nuestro alumnado utiliza la biblioteca más de forma colectiva que individual. Los adolescentes no acostumbran a venir solos a la biblioteca del instituto. Esta manera de hacer propia de la edad determina el tipo de estrategias que utilizaremos para despertar el interés por la lectura. Estas deben vincularse más al ámbito social.  Aunque la lectura sea un acto individual o personal, desarrollar su vertiente social es crucial para dotarla de significación.

Uno de los objetivo de la biblioteca escolar es hacer posible el descubrimiento de lecturas y el encuentro personal con el libro. Su espacio físico puede garantizar un ambiente que lo propicie y su entorno virtual un contexto que lo retroalimente.

Si en Educación Primaria se incide en desarrollar un lector autónomo con una invitación a la lectura directa y un programa de actividades dinamizadoras, en Secundaria haremos hincapié en el desarrollo de un lector social que descubre el valor de la lectura porqué es una actividad compartida.

En estas edades el uso de la biblioteca se abre a otras posibilidades que van más allá de la hora de lectura personal o la actividad dirigida por el maestro. Desde la biblioteca podemos facilitar que nuestros jóvenes puedan experimentar esta dimensión de la lectura más social, percibiendo que son ellos los verdaderos protagonistas. Una experiencia que les permitirá sentir que forman parte de una comunidad lectora con referentes y complicidades mutuas.

La construcción de un lector social (que lee y comparte lo que lee) también implica como considera el escritor y pedagogo Joan Portell  "desarrollar un lector que tenga, al finalizar su educación básica obligatoria, la voluntad y capacidad de leer el mundo que lo rodea, de construir su propia opinión siendo autónomo en su pensamiento y de actuar y saber cómo hacerlo ante los retos que afrontará a lo largo de su vida".

Todas estas consideraciones confluyen en dos estrategias metodológicas básicas a tener en cuenta desde las bibliotecas escolares:
  1. El punto de partida de las actividades son los alumnos y no los libros o los textos. Nuestro objetivo es acercar los alumnos (a partir de sus intereses y niveles lectores) a los textos literarios con propuestas de lectura concretas pero diversificadas (itinerarios lectores, "tráilers" de obras, "constelaciones" literarias. ...)
  2. El docente no es el único agente mediador entre los libros y los lectores. Hemos de considerar más elementos. La tarea de "mediación" también recae en los mismos libros (con la lectura de fragmentos) y en los propios alumnos con las recomendaciones entre iguales.
Así pues la biblioteca escolar en secundaria desempeña un papel fundamental para facilitar un acercamiento a la lectura que sea realmente vivencial al contribuir que el centro educativo pueda ser realmente un entorno lector.

lunes, 2 de junio de 2014

Necesidades y peculiaridades del espacio de la biblioteca escolar. Su evolución hacia usos más flexibles y sociales

Las bibliotecas escolares precisan entornos físicos acogedores y sociales para responder a la implementación de un modelo de biblioteca donde lo primordial son las personas y la actividad que desarrollan dentro de la comunidad escolar, no la organización de los materiales.

Así pues si las bibliotecas son entornos sociales necesitamos abordar sin temor cambios estructurales y cierta desmaterialización de sus espacios. Ello implica desprenderse de todo aquello que realmente ya no es necesario.

El objetivo es conseguir que el espacio físico de la biblioteca pueda ser un espacio amplio y diáfano para generar ambientes que permitan a las personas disponer de la movilidad que desean en un entorno que acoge diversidad de usos y propuestas. 

La acción formativa en el fomento de la lectura y uso de la información, las acciones de apoyo curricular en referencia al acceso a los recursos, y la función socializadora de la biblioteca dentro de la comunidad educativa marcan las necesidades y las peculiaridades de unos espacios que evolucionan hacia usos más flexibles y sociales.

Estos usos implican como hemos dicho la necesidad de abordar cambios estructurales y estéticos pero también precisan replantear la actual disposición física de los materiales de lectura. Son dos premisas que se complementan. Representan los dos ejes de actuación para la remodelación de los espacios físicos de las bibliotecas escolares. 

La biblioteca como centro de recursos ya no puede actuar como contenedor o depósito aunque todo el material que disponga esté ordenado y sea de fácil localización. La sobredosis informativa ha llevado a las nuevas generaciones a unas dinámicas informacionales distintas. Nos damos cuenta que de forma generalizada priva el "desapetito" y una muy baja motivación para la búsqueda personal. Chicos y chicas están acomodados en  la actitud de aquel que solo mira y recibe. En este contexto la biblioteca resulta compleja para muchos de ellos.

Por esta razón la sala de lectura ha de generar un ambiente que sea realmente propicio al encuentro con los libros y al descubrimiento de lecturas. La biblioteca en si toda ella debe transformarse en un gran escaparate que muestra y expone con estrategias diversas los recursos que contiene. 

Es así como la biblioteca escolar puede alzarse dentro del centro educativo como un agente cultural de primer orden. No únicamente por la valúa de sus materiales sino también por la actividad y las acciones que en ese espacio se generan. Se trata de experiencias formativas y servicios de información generales para toda la comunidad.

Las bibliotecas actúan de forma proactiva. Esta es una premisa que no solo afecta al entorno virtual sino también al entrono físico. Los libros han de reclamar nuestra atención. Es por ello que tenemos que replantear la forma con la que normalmente los hemos organizado, empezando a romper ciertas estructuras heredadas de la cultura industrial. El hecho de distribuir en hileras los libros y actuar con acumulación, o considerar el orden como paradigma, no ayuda. Ahora necesitamos avanzar hacia dinámicas más abiertas y flexibles.